Viví durante más de veinte años en automático sin saberlo.
Mi atención estaba puesta en cuidar a mi mamá, que padecía depresión, ansiedad y TLP (Transtorno límite de la personalidad).
Durante años aprendí a estar pendiente de ella. A sostener, resolver, anticiparme. Sin darme cuenta, también aprendí a dejarme para después.
No sabía que estaba viviendo en automático porque esa era la única forma de vivir que conocía.
Cuando mi mamá murió, ahora toda la atención estaba por primera vez, hacia mí.
Y ahí comenzó mi camino.
Descubrí que la transformación no ocurre necesariamente cuando cambia lo que vivimos, sino cuando cambia la manera en la que nos relacionamos con ello.
Ese descubrimiento transformó por completo mi vida.
Que saben que algo tiene que cambiar… aunque todavía no sepan cómo.
No desde la exigencia, sino desde la presencia.
No desde el “deberías”, sino desde lo que verdaderamente está vivo en ti.
Porque no siempre podemos elegir lo que vivimos, pero sí la manera en la que decidimos relacionarnos con ello.
Te acompaño a volver a ti y a transformar la manera en la que te relacionas con la vida.
No creo que una sola disciplina tenga todas las respuestas.
Por eso, a lo largo de los años me he formado en distintas corrientes que hoy enriquecen la manera en la que acompaño a las personas.
Desde el coaching ontológico, el mindfulness y la meditación, hasta la terapia transpersonal, la neurociencia aplicada y la educación emocional.
Cada una me ha ayudado a comprender una parte distinta de la experiencia humana.
Pero ninguna, por sí sola, la explica por completo.